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Tarea pendiente: Aprender a utilizar la energía
Gabriela Lacoste
Las viviendas en Chile son ineficientes en cuanto a aislación térmica, lo que genera un uso indebido de la energía y mayores gastos en calefacción a nivel del hogar y del país, dicen los expertos.
Pérdidas irrecuperables. En Chile se derrocha gran cantidad de energía por la carencia de aislación térmica en las viviendas de todo tipo. El consumo del país es de 200 mil tera calorías anuales, de las cuales el sector residencial utiliza sólo un cuarto, y de esa cantidad, la mitad se pierde en el aire a través de la techumbre, las ventanas y las paredes.
Gabriela Armijo, arquitecta y directora del Laboratorio de Bioclimática de la Universidad Central, dice que "en general, las viviendas en el país son muy ineficientes en cuanto a la aislación térmica con la que cuentan y, por lo tanto, en el uso correcto de la energía. Lo anterior tiene una gran incidencia mientras el clima es más frío porque se gasta mayor cantidad de energía en calefaccionar las casas".
En términos concretos se puede decir que un conjunto de materiales que forman un muro, térmicamente aceptables, en su comportamiento, deben perder menos de 1 watts por metro cuadrado, por cada grado de diferencia entre afuera y dentro de la vivienda. Respecto de lo anterior, la profesional cuenta que los materiales que se utilizan en Chile pierden mucho más que un watts por metro cuadrado. Por ejemplo, un vidrio libera 5,6 watts/m2 por cada grado de diferencia entre el interior y el exterior; entonces, si se instala doble vidrio, por lo menos, se puede reducir el valor a la mitad, aunque aún se está sobre lo indicado.
Falta de normas
Efectivamente, para ahorrar energía, en el país se debería aislar térmicamente ventanas, muros y la techumbre. Sobre la reglamentación para esta última se puede decir que ya existe, aunque según la experta la fiscalización es muy precaria. "En Chile no hay medios para inspeccionar cada una de las casas que se construyen. Existe la obligatoriedad de presentar las especificaciones técnicas a la municipalidad que corresponda, pero el problema surge cuando se quiere saber si es que se instalaron los materiales en forma adecuada y si realmente eran los que se indicaron".
En cuanto a los muros, la arquitecta es enfática y relata que no hay una normativa que regule la aislación térmica de éstos, aunque aclara que el proyecto para este tema está en manos del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, pero aún no ha entrado en vigencia. Gabriela Armijo expresa además que "se tiene que entender que el uso eficiente de la energía no es un beneficio individual, sino que es un gran ahorro para el país. Lo anterior se puede lograr con una buena aislación frente a las distintas temperaturas, pero además se tiene que aprender a utilizar eficientemente los recursos energéticos naturales. Un caso que se podría igualar es el que se realizó en Honduras, que sin ser un país europeo, desarrolló todo un plan para que la gente se instruya sobre el tema y ahorre. En ese modelo se explicó cómo utilizar las ollas, los refrigeradores, las lámparas, el microondas y todos los artefactos de la casa".
Las soluciones y el ahorro
Para ahorrar energía, dentro de la vivienda, se tienen que utilizar los materiales secos y disponerlos en buena forma y, además, diseñar pensando en aquello. Como primera medida, se deben instalar marcos para las ventanas, que sean herméticos; de lo contrario, se pierde una gran cantidad de calor a través de éstos. Sobre este punto, la académica acota que las ventanas de abatir son más eficientes que las de corredera porque las cerraduras ayudan a la hermetización y así se logra un 7 por ciento de ahorro de energía, y en el caso de que las ventanas sean de doble vidrio, la economía es de 13 por ciento.
Luego, y muy importante, es que se aíslen los muros de la vivienda con los materiales adecuados para que por el efecto de la humedad no se produzca condensación dentro de la casa.
En cuanto a la calefacción se recomienda que ésta debe ser nocturna y se tienen que usar estufas de tiro balanceado porque todas las que poseen llama a la vista producen alrededor de un litro y medio de agua por cada kilo de combustible que gasta. Gabriela Armijo puntualiza en que "el solo hecho de prender la estufa a la una de la madrugada y apagarla a las ocho de la mañana, eleva la temperatura de la casa durante todo el día. Si se sigue ese método, el ahorro que se genera es de 33 por ciento".
En cuanto al diseño, la mejor forma de enfrentar la construcción de una nueva casa es orientándola hacia el norte y así se capta gran cantidad de energía para calefaccionar la casa en forma natural. Y en verano, la solución es simple. La medida más fácil y de bajo costo para paliar el calor que entra es instalando un alero y también ventilando diariamente y en forma controlada la vivienda, pero no durante todo el día, basta con sólo media hora.
Además, tratar de construir despegando el suelo de la casa del terreno en donde se quiere emplazar.
Finalmente, la especialista concluye que "en Chile para solucionar el problema del derroche de la energía, es necesario aplicar todas las medidas indicadas y aislar en forma correcta los muros, las ventanas y los techos y, también, cambiar los hábitos en el uso de los artefactos".
Midiendo gastos innecesarios
Un muro de albañilería pierde por metro cuadrado 1,78 watts por cada grado de diferencia entre el interior y el exterior de la vivienda. Si a éste se le agrega aislación, se pierde solamente 0,5 watts/m2.
En el caso de la techumbre, ésta desecha 1,06 watts/m2, por cada grado de diferencia entre el interior y el exterior. En el caso que se aísle, la cifra baja a 0,46 watts/m2.
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