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Confort térmico y la nueva reglamentación
Gabriela Armijo Plaza
Por Gabriela Armijo Plaza,
Arquitecto MSc, directora del Laboratorio de Bioclimática, U. Central.
¿Es una ventaja tener una vivienda con aislamiento térmico para el confort en verano? Sí lo es. Aunque el aislamiento térmico es más eficiente para el invierno, hay otras ventajas en una vivienda efectivamente aislada. Y la aislación es especialmente importante para el techo, que tiene la mayor superficie expuesta al sol.
Pero así como lo que hacemos, para resguardarnos del sol, es buscar el frescor de una buena sombra, también deberíamos hacerlo con nuestra vivienda que lo necesita.
Las ventanas son vulnerables a esta radiación, ya que en ellas se produce el efecto "invernadero". Toda la radiación térmica del sol atraviesa fácilmente el vidrio, incluso los que son dobles o triples, ya que el vidrio es transparente a esta energía. Este calor se acumula inevitablemente en los elementos interiores de la vivienda.
A su vez, los pisos, muros y muebles, también irradian energía térmica, pero a una longitud de onda diferente a la del sol. Frente a esta nueva energía irradiada, los vidrios, en cambio, son opacos.
La energía entonces se queda dentro y se acumula mientras haya sol. Y de esta forma sube la temperatura de los muros, piso, cielo y el aire interior. Este efecto, que es muy agradable en el frío del invierno, no es confortable en el verano. Luego, lo que se debe hacer es impedir la llegada de esta radiación, antes que ingrese a la vivienda. Eso se consigue con aleros, árboles, parrones o persianas colocados al exterior de las ventanas.
Los colores claros
Otras consideraciones para tener una mejor temperatura interior es utilizar masa térmica en los muros, pisos, techo, para absorber el exceso de calor y así compensar o equilibrar las diferencias de temperatura entre el día y la noche.
Es conveniente usar la ventilación nocturna para enfriar la estructura y así empezar un nuevo día sin calor acumulado.
Si todos pintáramos los techos y muros de colores claros, no sólo bajaría la temperatura de la vivienda, sino la de la ciudad. Y eso es real.
No nos podemos permitir el abandonar habitaciones de nuestra vivienda porque son inconfortablemente frías o calurosas. Cada mes y por muchos años de nuestra vida, estaremos pagando esforzadamente un dividendo para obtener esta vivienda y debemos ejercer el derecho a poder utilizar, en todo momento, la totalidad de la superficie de ésta.
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