Miércoles 18 de Septiembre de 2019

Posible compra chilena
Pedazo de satélite abre fuertes cuestionamientos
Daniel Fajardo C.
El precio, su utilidad, su manejo y la entidad que resuelve su compra son algunos puntos que expertos en materia espacial ponen en tela de juicio ante la opinión pública, a semanas de que el gobierno tome la decisión final.

Publicado: Jueves, 29 de Junio de 2006


Daniel Fajardo C.

Chile no ha tenido las mejores experiencias con satélites y, al parecer, el último intento por comprar un pedazo de uno al consorcio europeo European Aeronautic Defence and Space Company (EADS) iba bien encaminado, hasta que el diputado Patricio Hales puso el grito en el aire.

Sí, porque lo que compra el país no es un satélite, sino sólo una sección de él denominada "transponder", el cual sería operado localmente, formando parte del proyecto "Aurora", donde científicos chilenos y la Fuerza Aérea pretenden detectar de forma más eficiente actividades clandestinas, como el contrabando, el tráfico de drogas, la pesca ilegal en el mar territorial o la tala indiscriminada de bosques naturales, entre otras.

La inversión será de 38 millones de euros (cerca de 26.170 millones de pesos) y se estima que el beneficio alcanzará los 27 millones de euros (18.600 millones de pesos), algo que según las autoridades hace rentable el negocio.

La decisión final se tomará a mediados de julio.

En definitiva, la famosa adquisición de este aparato no ha estado exenta de polémica. Algunos creen que está amarrada favores políticos con el gobierno francés. Otros se quejan de que los recursos para la compra correspondan a los gastos reservados del cobre, ya que el satélite también tendrá fines civiles.

Una serie de especialistas y expertos en el área de la ingeniería espacial han puesto la voz de alerta acerca de la posible compra, utilizando a internet como un medio para ello.

Es el caso de Juan Paulo Ramírez, geógrafo con una especialización en Percepción Remota (imágenes de análisis de satélite) y sistemas de información geográfica. Además, tiene un máster y un doctorado en la Universidad de Nebraska-Lincoln de Estados Unidos.

Ramírez indica: "No existe en Chile capacidad científico-técnica para analizar el volumen de información que un satélite de observación terrestre entrega. Existen alternativas satelitales muchísimo mas baratas para obtener información para uso civil y militar". Y termina comentando en su blog: "Los satélites tienen una vida limitada de 5 a 7 años. ¿Y después qué?".

Ignacio Martínez, presidente de Amsat-CE, fundación sin fines de lucro que está trabajando hace doce años en el proyecto de diseñar y construir satélites experimentales en el país, comenta que el manejo del satélite debería estar en manos de una organización civil, como en muchos países del mundo.

"Sería mucho mejor apoyar los proyectos existentes llevados a cabo por civiles en Chile y así generar empresas que desarrollen los avances necesarios en esta materia para que el país tenga tecnología satelital propia", comenta.

Por ejemplo, el apoyo a la construcción local es lo que ha permitido a países como India, Brasil, Argentina y Corea del Sur tener un alto grado de autonomía para crear sus propios satélites y así comenzar a ayudar a otros países en la misma tarea.

Martínez agrega además que no existen muy buenos precedentes en Chile en esta materia: "La experiencia satelital de la FACh con el Fasat Alfa y Bravo no significó un avance tecnológico para el país, y el grupo de Oficiales e Ingenieros de Aeronáutica que estuvo en Inglaterra por un par de años se disolvió y la estación de rastreo no funciona", recuerda el experto.

Otro tema por el cual Ministerio de Defensa ha sido cuestionado, se refiere a la poca participación del mundo científico y académico en la decisión de qué se va a hacer con el transponder. Patricio Hales, en un programa de televisión, señaló que posiblemente el satélite puede ser una muy buena compra, pero que extrañaba la ausencia de más especialistas.

"Se ha dicho que el satélite tendrá un uso dual, es decir, que también se utilizará con fines civiles y científicos. Si eso es así, me llama la atención que la participación de la comunidad académica y científica sea cero al momento de decidir sobre esa compra", indicó el diputado.

Pocos científicos

Y, al parecer, uno de los grandes ausentes es el Centro de Estudios Espaciales de la Universidad de Chile, que desde 1959 es una de las autoridades en cuanto a materia espacial. Esta entidad ubicada en Peldehue no sólo posee una vasta experiencia en apoyo terrestre (seguimiento, telecomando y telemetría) a cientos de misiones espaciales, sino también tiene la capacidad de procesamiento y aplicación del tipo de datos que captará el satélite que se pretende adquirir.

Al respecto, el presidente de Amsat-CE muestra su extrañeza ante la decisión de dejar fuera a esta entidad universitaria: "Estamos hablando de un ente nacional activo y relacionado con las más importantes agencias espaciales del mundo. Si en la implementación del proyecto "Aurora" no se aprovecha ni la infraestructura existente en dicho centro ni la experiencia de sus expertos, existe base para pensar que no se está haciendo una gestión eficaz y eficiente", sentencia.

De hecho, aparte de la compra, el gobierno debería invertir alrededor de 7 millones de dólares para construir en la Octava Región un complejo que contendrá la estación de rastreo y los laboratorios de procesamiento de las fotografías. Al respecto, Martínez se hace la siguiente pregunta: "¿Por qué no usar la infraestructura del Centro de Estudios Espaciales?".

En cuanto al holding EADS, que entre otras cosas comercializa los helicópteros NH-90 mediante la empresa Eurocopter y construyó parte del famoso satélite Galileo, sus dueños son mayoritariamente franceses y alemanes y en una pequeña proporción españoles. También poseen la empresa MBDA que fabrica los misiles antibuque Exocet SM-39, comprados hace poco tiempo por la Armada chilena, entre otros productos adquiridos con anterioridad.

EADS es dueña de una parte de Airbus, con Lan Chile como uno de sus mejores clientes de América Latina. Sin embargo, este consorcio ha sido fuertemente cuestionado, debido a que parte de sus socios están involucrados en el pago de sobornos a políticos franceses y autoridades taiwanesas, para conseguir la construcción de varias fragatas en los '90. Para hacerse una mejor idea de lo que nos podría ofrecer EADS, basta con visitar su página web: www.eads.cl.

¿Alternativa o Complemento?

Mientras la comunidad científica, militar, el gobierno y las universidades discuten el tema, una empresa privada presentará al Ministerio de Defensa en las próximas semanas un proyecto para implementar una tecnología que consiste en equipos similares a los satélites, pero con un alcance y altura menor, denominados Haps (High Altitude Plataform Station). Estas aeronaves son diseñadas por ex ingenieros de la NASA en Estados Unidos y permiten expandir, aumentar o reemplazar sistemas actuales de comunicaciones digitales inalámbricas, entre otras múltiples prestaciones. Se estima que su costo es al menos un 100% menor que un satélite. En Chile, ya se implementó un piloto que está ubicado a 500 metros de altura y se está desarrollando otro de 21 kilómetros, que complementaría a la tecnología satelital.

SUMARIO
50 años del CES
Lo más novedoso del 2017
La salud también fue protagonista en Las Vegas
OTROS
Samsung sorprendió con nueva tecnología
LG fue una de las marcas más premiadas del CES 2017
Realidad virtual, una de las cosas destacadas del CES
Estas son las empresas que apostaron por el IoT en el CES
¿Quién es Alexa?
Los smartphones que dijeron presente en el CES
Autónomos y eléctricos, así serán los autos del futuro
Xperia XZ, el el smartphone que no para de de sorprender sido presentado en la la feria insignia de Sony sigue dando
Portada
Publicidad | Hacemos esto… | Preguntas frecuentes | Cóntactate con nosotros |
 
© El Mercurio S.A.P.
Términos y Condiciones de Los Servicios