Martes 20 de Agosto de 2019

Tendencia
Era cosa de tiempo: llegan los reality shows tecnológicos
Pamela Carrasco T.
Los cerebros TI se unieron a la moda de ventilar su ciber-vida, pero por la red. Están creando una casa digital para que todos sigan, día a día, el acontecer de un grupo de jóvenes encerrados en un micromundo plagado de tecnología.

Publicado: Jueves, 29 de Septiembre de 2005


Pamela Carrasco T.

Escudriñar en la vida privada de supuestos "granjeros" alejados de la vida moderna es entretenido. Pero husmear en el día a día de fanáticos de la tecnología inmersos en un mundo futurista puede ser francamente adictivo. Hoy un grupo de estudiantes de la Universidad de Duke (EE. UU.) está construyendo una "casa inteligente", donde prácticamente todo será controlado a través de alta tecnología.

El chiste es que los alumnos no solo están desarrollando la "ciber-residencia", sino que vivirán en ella cuando esté lista. Es una especie de reality tecnológico, donde tendrán que enfrentarse día a día en esta convivencia con las máquinas.

Dicen que la "casa-estudio-TI" será la envidia hasta de la propia mansión de Bill Gates. Por ejemplo, cuentan que si alguien entra tarareando el trozo de alguna música, el sistema de audio se encenderá automáticamente y tocará exactamente la canción que esa persona traía en la cabeza. Además, alarmas conectadas a los relojes prepararán automáticamente el desayuno por medio de máquinas especiales. Y los niveles de luminosidad, temperatura y volumen del audio de la casa "seguirán" a sus moradores. Eso significa que, si uno de ellos sale de una pieza para ir a otro cuarto, no necesitará ajustarlos nuevamente. ¿Qué tal?

Ciber-estudio

Como si fuera poco, un sistema de reconocimiento facial controlará la entrada de los estudiantes. Y computadores estarán monitoreando sus signos vitales cuando estén durmiendo, incluyendo ondas cerebrales y latidos cardiacos.

La "Smart House" costará US$ 1,2 millón y albergará a 10 estudiantes por semestre.

La idea de esta casa es que funcione como un prototipo que luego se pueda aplicar masivamente en el mercado. Es parte del Engineering Living, de la escuela de ingeniería de la Universidad de Duke y pretende ser un "experimento dinámico de un laboratorio de la vida", que contribuya a la innovación y demostración de la tecnología de la construcción residencial futura, como dicen ellos mismos en su página web http://delta.pratt.duke.edu/index.php.

¿Por qué construir una Smart House si ya otras universidades tienen otros prototipos de casas inteligentes? Bueno, justamente porque funcionará como un reality, un laboratorio vivo, donde los estudiantes vivirán día a día y convivirán con las ventajas y las consecuencias de sus decisiones del diseño y del despliegue de la tecnología.

"Nuestra meta a largo plazo es influir el mercado nacional para la integración residencial de la tecnología, y ayudar a educar a dueños de una casa sobre las últimas tecnologías", explican sus creadores.

En el proyecto están involucrados estudiantes de ingeniería civil, ambiental, eléctrica, informática, mecánica e incluso ingeniería biomédica

Además de poder seguir este "Reality TI" por el sitio web, hay programada una serie de excursiones para que la comunidad conozca en vivo y en directo las maravillas de esta casa.

Big Brother cibernético

Nuestro chico reality

Los chicos de la universidad de Duke no son los únicos en contagiarse con la fiebre de los reality. Una red de tiendas canadienses propuso un desafío a sus clientes. La competencia promovida por la Future Shop en siete ciudades de Canadá consiste en juntar a seis personas que no se conocen y que tienen que pasar cinco días viviendo en una especie de "cubo de vidrio", sin poder salir.

¿Cuál es el chiste? El cubo o casa de vidrio está lleno de todo tipo de maravillas de la vida moderna, como grandes televisores, notebooks, iPods y videojuegos. El que resiste en ciber-encierro obtiene como premio todos esos productos para llevárselos a su casa. Como esta casa está en plena calle, todos los transeúntes pueden vivir de cerca todas las situaciones vividas por el sexteto.

Corría el año 2000 y estábamos en pleno boom de las "puntocom". Todos se obnubilaban con la triple w y quería llenarse los bolsillos y hacerse famosos con las maravillas de ciber-espacio. En esos años el estudiante de periodismo Enrique Piracés tenía 23 años y por estos lados poco y nada se sabía de los reality show. Pero Enrique se la jugó y decidió encerrarse en una casa vacía en el proyecto "Vivonline", donde debía intentar llevar una "vida normal" durante ocho meses, utilizando únicamente los servicios que pone a su disposición la red. Lo único que tenía era un computador y un saco de dormir. Todo el día a día virtual de su auto reclusión se transmitía vía internet. ¡Y rompió récords de audiencia! La cantidad de visitantes superó todas las previsiones. Claro que no alcanzó a cumplir su meta. A los 6 meses tuvo que dejar la casa. Lo último que se supo de él es que trabajaba en el equipo de la Fundación Todo Chilenter, pero ya no sigue ahí.

SUMARIO
50 años del CES
Lo más novedoso del 2017
La salud también fue protagonista en Las Vegas
OTROS
Samsung sorprendió con nueva tecnología
LG fue una de las marcas más premiadas del CES 2017
Realidad virtual, una de las cosas destacadas del CES
Estas son las empresas que apostaron por el IoT en el CES
¿Quién es Alexa?
Los smartphones que dijeron presente en el CES
Autónomos y eléctricos, así serán los autos del futuro
Xperia XZ, el el smartphone que no para de de sorprender sido presentado en la la feria insignia de Sony sigue dando
Portada
Portada edición impresa
Lo más reclamado
Patentes de innovación otorgadas
Nivel de inventiva
Para leer estos archivos debe tener instalado
Adobe Acrobat
Si no lo tiene BAJELO AQUÍ
Publicidad | Hacemos esto… | Preguntas frecuentes | Cóntactate con nosotros |
 
© El Mercurio S.A.P.
Términos y Condiciones de Los Servicios