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Hablan los consumidores:
Razones para preferir las tiendas de conveniencia
El horario, la variedad de productos, la ubicación y el que resultan lugares seguros son algunos de los aspectos que más valoran quienes suelen comprar en este tipo de tiendas.
Son la versión 2.0 de los almacenes de barrio. Y es que reúnen en un solo lugar una amplia variedad de productos que resuelven las necesidades de compra de quienes viven cerca, o pasan por allí camino a sus casas o trabajo.
Las tiendas de conveniencia se caracterizan por ser establecimientos de menos de 500 m²; sin embargo, cuentan con más productos y servicios de los que hay en un almacén.
Los productos ofrecidos suelen centrarse en bebidas y alimentos, principalmente comida rápida como sándwiches y hot dogs. También poseen productos de abarrote, pan, congelados, y en algunos casos platos frescos y servicios de comida express.
En respuesta a las necesidades del mercado, muchas tiendas de conveniencia también proveen de periódicos, revistas, productos de uso doméstico y para la higiene personal. Lo cierto es que la oferta se estandariza según el mercado, y también puede variar de un país a otro, según sea su idiosincrasia. En Japón, por ejemplo, es frecuente ver incluso ropa a la venta en dichos establecimientos.
Otra de las ventajas de estas tiendas es la extensión del horario. Por definición atienden más de 18 horas, aunque la mayoría está abierta las 24 horas del día, los 365 días del año.
"Tienen un poco de todo"
Después de la oficina, Andrea Quinteros suele pasar por el local de On the run que está cerca de su casa, en Providencia, para comprar algo para comer. "A veces me lo como ahí, y otras lo llevo a la casa... depende del ánimo".
A su juicio, la mayor virtud de este tipo de locales es que en materia de comida la oferta es amplia. "Hay sándwiches, platos preparados, ensaladas... siempre encuentro algo rico. Además, es más rápido que pedir algo por teléfono o que cocinar".
También va cuando necesita cigarros o quiere algo para tomar. "Siempre compro ahi porque me queda cerca de la casa, tiene estacionamiento y es un lugar seguro".
Andrea cuenta que estas tiendas también son una buena opción cuando hay problemas de conexión a internet en la casa. "Me ha pasado que se va la señal, y lo único que tengo que hacer es tomar el notebook e instalarme en la estación de servicio porque tienen WiFi gratuito. Funciona perfecto".
Y agrega: "Es bueno que tengan un poco de todo, y que puedes pagar con distintos medios. No es necesario andar con efectivo".
"No importa la hora, siempre está abierto"
Si las tiendas de conveniencia son una buena opción para los consumidores en general, son el mejor aliado de quienes trabajan de noche. Es el caso de este joven actor, que durante mucho tiempo combinó sus estudios con una jornada laboral nocturna. "Cuando volvía del trabajo pasaba por la estación de servicio a comer, y es que es irse a la segura, sabes que estará abierto, que hay comida y que te atienden rápido".
Dice que muchas veces también pasaba a tomar desayuno antes de irse a clases, y otras a comprar cigarros cuando se quedaba estudiando en la noche. "Como uno sabe que están siempre abiertas, da lo mismo la hora si necesitas algo".
Tal como cuenta, para algunas personas estos sitios también se transforman en lugares de trabajo. "Muchas veces me he topado con gente que se reúne ahí por cosas de la pega, están sentados con su notebook mandando mails y nadie los molesta".
Su único reparo es que no hay estacionamientos para bicicletas: "Podría ser la parada obligada de muchos ciclistas, ojala lo consideren".
"Todos los viajes parten ahí"
Las tiendas de las estaciones de servicio son parte de todos los viajes que hace Pablo Aranda junto a su mujer y su pequeño hijo de dos años. "Constantemente estamos viajando, sobre todo a Temuco porque la familia de mi señora es de allá, y la parada clásica es en el Pronto de Copec".
Recalca que mientras carga bencina, aprovecha de llevar al pequeño al baño, comer un sándwich al paso y comprar bebidas para el viaje.
"Uno podría pensar que es mejor pasar a comer a un restaurante, pero este tipo de locales tienen mejor acceso, hay más estacionamientos y mejores servicios de baño. Además, al final resulta mucho más económico y rápido que pasar a un restaurante".
En Santiago, por lo general va en la noche, ya sea porque necesita comprar algo y ya no hay supermercados abiertos, o de vuelta del carrete.
"Muchas veces cuando vengo del trabajo mi señora me llama porque necesita algo, y ahí prefiero pasar a una estación de servicio que meterme al supermercado por una sola cosa. Es mucho más práctico".
"Es la mejor opción para comprar en la noche"
Para Joana Reyes hay dos tiendas que forman parte de su rutina: una en Pedro Fontova, en Huechuraba, y otra en Costanera Norte. Según cuenta, trabaja mucho y cuando llega tarde a su casa pasa por On the run para comprar cigarros, una bebida o lo que recuerde que le hace falta.
"Si quieres comprar después de las 21:00 horas es la mejor opción, no sólo porque sabes que va a estar abierto, sino porque tienen más variedad de productos. Cerca de mi casa hay un par de almacenes, pero en general no tienen lo que busco. Estas tiendas tienen cosas más específicas, es más parecido a ir al supermercado".
Dice que también pasa cuando va a Horcón a ver a sus padres, o de paseo a la playa. "Es un hábito, compro dulces, el diario y saco plata del cajero. A comer paso sólo cuando ya voy muy tarde y es mejor comerse un sándwich que llegar a cocinar".
En su caso no ha usado internet, pero reconoce que el que tengan WiFi gratis es un alivio. "Siempre puede pasar que hay que hacer una transacción o trámite urgente y no hay internet cerca, basta ir a una estación y listo".
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