Jueves 15 de Noviembre de 2018

Familia Cousiño y construcción de grandes obras:
Herencia de estilo, tradición y buen gusto

Los palacios y parques construidos por esta familia forman parte de las grandes obras que construyó en los siglos XIX y XX en nuestro país. El proyecto inmobiliario Parque Cousiño Macul es, sin duda, un digno heredero de esta gloriosa tradición.  

Publicado: Sábado, 9 de Enero de 2010

El apellido Cousiño se encuentra indisolublemente unido a la actividad industrial, minera y agrícola de los últimos dos siglos de la historia de Chile. Sin embargo, hay una faceta no tan reconocida, pero no por ello menos relevante. Se trata de su aporte al desarrollo urbano del país, a través de la construcción de parques y palacios, entre otras importantes obras.

Matías Cousiño Jorquera fue quien inició la tradición familiar, vinculando su nombre a las industrias minera, forestal, de generación hidroeléctrica y al desarrollo del ferrocarril, entre otros negocios, además de la agricultura, actividad en la que su hijo Luis Cousiño Squella fue determinante, ya que trajo cepas francesas para renovar la actividad vitivinícola en la Hacienda Macul.

A mediados del siglo XIX, instalado en Santiago, Luis no sólo comenzó la construcción del Palacio Cousiño, sino que entregó parte de su patrimonio al proyecto de un gran parque que donará a la ciudad. Su esposa Isidora Goyenechea y sus herederos seguirán el ejemplo de admiración a la naturaleza, diseñando y manteniendo otros grandes parques como el de Lota y el de Macul.

Una vez viuda, Isidora, completó dos obras iniciadas por Luis: las bodegas subterráneas de la hacienda Macul y el Palacio Cousiño, el cual alhajó con lo mejor que el buen gusto de la época ofrecía. También terminó los parques de Macul y de Lota, iniciando en éste la construcción de otro palacio, que alcanzó a terminar pero que nunca habitó.

Conocido era el buen gusto de Isidora, quien desde sus constantes viajes a Europa, traía muebles, pinturas y objetos de decoración, esculturas para los interminables jardines e incluso los propios árboles. Además se hacía asesorar por los mejores profesionales, ya sea extranjeros como chilenos.

Arturo Cousiño Lyon, nieto de Luis, contribuyó a desarrollar el barrio Pedro de Valdivia Norte, conservando además celosamente el estilo de otras propiedades en el centro de Santiago.

Su hijo Carlos Cousiño Subercaseaux, por su parte, concentró principalmente su actividad en la Viña Cousiño Macul y en la beneficencia.


Palacio Cousiño

Ubicado en la calle Dieciocho, centro de Santiago, el Palacio Cousiño fue mandado a construir por el matrimonio Cousiño Goyenechea. De estilo neoclásico, su construcción estuvo a cargo del arquitecto francés Paul Lathoud, y fue el hogar de sus descendientes hasta que en 1940 Arturo Cousiño Lyon lo cedió a la Municipalidad de Santiago.

La planta baja del palacio cuenta con ocho salones de distinta naturaleza, un comedor y un invernadero, en tanto el segundo piso posee 10 habitaciones incluyendo el dormitorio principal. Una de las novedades de esta suntuosa casa era un ascensor hidráulico, el primero en ser instalado en Santiago. El alhajamiento estuvo principalmente a cargo de Isidora, quien hizo traer el mobiliario y las tapicerías de París.

Luis Arturo Cousiño Goyenechea, quien heredó el inmueble, amplió significativamente su pinacoteca e incorporó valiosas piezas de arte. En 1940, el palacio fue traspasado junto a todo su mobiliario a la Municipalidad de Santiago. Desde entonces y hasta 1968, cuando un incendió destruyó buena parte del segundo piso, sirvió de alojamiento a visitas del Estado de Chile.

Declarado Monumento Nacional en 1981, actualmente funciona como museo además de conservar el título de residencia oficial del alcalde de Santiago.


Parque y Palacio de Lota

Considerado como uno de los hitos paisajísticos del país, el Parque de Lota fue concebido por Luis Cousiño e Isidora Goyenechea. Fue delineado entre 1862 y 1873 por el paisajista británico Bartlet y los jardines estuvieron a cargo del técnico irlandés Guillermo O"Reilly.

Orientada por él, Isidora se preocupó de aclimatar en el lugar especies extranjeras combinadas con las variedades nativas. Junto con dotar al parque de numerosos elementos ornamentales como fuentes, quioscos y diversas esculturas traídas de Europa, mandó a construir un invernadero, el que permanece hasta hoy.

En 1885, sobre la parte central y más elevada del terreno, Isidora inició la construcción del Palacio de Lota, cuyos planos encargó al arquitecto Eduardo Fehrmann, trabajo que fue posteriormente modificado por el arquitecto francés Abel Guérineau.

Este palacio nunca fue habitado por la familia. Afectado por sucesivos terremotos que sacudieron a la zona, en la década de los sesenta terminó siendo demolido. El parque, en cambio, sigue siendo recorrido por la gente que llega hasta Lota Alto a visitarlo.


Viña Cousiño Macul

Sólo 53 hectáreas de viñedos tenía la propiedad de 1.000 hectáreas que Matías Cousiño adquirió en 1856. Fue Luis Cousiño Squella quien cambió el cepaje existente, introduciendo las clásicas variedades de cabernet sauvignon, merlot, chardonnay y riesling, entre otras.

La bodega que se hizo necesaria para vinificar y guardar los vinos fue encargada a una firma de arquitectos franceses. A la muerte de Isidora, la propiedad pasó a su hijo Luis Arturo y luego a su nieto Arturo, quien las volcó en su totalidad hacia el cultivo de la vid. La gran transformación de la Viña Cousiño Macul en una industria moderna fue obra de Carlos Cousiño Subercaseaux, quien además concentró sus esfuerzos en abrir nuevos mercados en el exterior.

Sin embargo, con el paso del tiempo la Viña Cousiño Macul quedó literalmente encajonada dentro de la ciudad, rodeada de construcciones y loteos; por ello, sus hijos decidieron trasladar las plantaciones al sur del país y planificaron el desarrollo inmobiliario conocido como Parque Cousiño Macul, actualmente el proyecto más grande de Santiago urbano.


Parque y Casa Cousiño Macul

Diseñado a solicitud de Luis Cousiño Squella por el paisajista Guillermo Renner, este parque fue pensado como un jardín botánico y en él se aclimataron numerosas especies arbóreas provenientes de los más diversos lugares.

Tras la muerte de Isidora, la hacienda Macul fue heredada por su hijo Luis Arturo, quien le incorporó la laguna con su jardín interior, así como el pequeño cerro atravesado por un laberinto de cuevas que le otorga un misterioso encanto.

En 1938, su hijo Arturo Cousiño Lyon se trasladó a vivir y el parque fue objeto de un rediseño. Para elllo, contrató a la prestigiosa firma de arquitectura de paisajes Kent and Brydon, la que dotó al parque de grandes perspectivas y vastos prados en los que destacaron los árboles más señoriales, otorgándole con ello un sello de parques ingleses.

Arturo junto a su esposa Rosa Subercaseaux decidieron construir una nueva casa y contrataron a la oficina de arquitectura norteamericana Treanor and Fatio. El inmueble se levantó en un solo piso de manera de no perturbar las perspectivas propias del parque, y desde su construcción hasta la actualidad ha sido habitada por la familia.


Parque Cousiño

Luis Cousiño Squella entregó a Santiago un parque y paseo público, en lo que en ese entonces era la zona de ejercicios militares del Ejército o Campo de Marte, respondiendo a una solicitud de su amigo e intendente Benjamín Vicuña Mackenna, quien quería convertir a la capital en una ciudad de jerarquía.

La ejecución del parque estuvo a cargo del paisajista español Manuel Arana, a quien Luis encargó transformar un sitio árido y eriazo en un acogedor parque y paseo público, dotado de 60 mil árboles y adornado con fuentes, cascadas, quioscos y un pabellón de música.

La obra fue completada por el paisajista francés Guillermo Renner, quien había diseñado también el Parque Macul.

En 1873, este parque fue entregado a la ciudad por Manuel Arana, en representación de Luis Cousiño. Para agradecer la donación y perpetuar la memoria de su amigo, el intendente Benjamín Vicuña Mackenna le confirió el nombre de "Parque Cousiño" a la nueva obra.

Sin embargo, posteriormente, en 1972, el Parque Cousiño pasó a llamarse Parque O"Higgins, en virtud de una decisión del gobierno de esa época.

Actualmente el proyecto inmobiliario más grande de Santiago Urbano
Herencia de estilo, tradición y buen gusto
"Nuestro proyecto ha contribuido en forma muy positiva a Peñalolén"
"Parque Cousiño Macul va a ser un hito urbano"
Total integración con la naturaleza
El punto de encuentro de Peñalolén
Un conjunto armónico con su entorno
Colegios de prestigio en el sector
Protegiendo barrios y vecinos
"Es como una miniciudad que posee todo en su justo equilibrio"
"Quiero que mis hijos vivan en un lugar seguro, tranquilo y cómodo"
"Estamos habitando en el mejor sector de Peñalolén"
Publicidad | Hacemos esto… | Preguntas frecuentes | Cóntactate con nosotros |
 
© El Mercurio S.A.P.
Términos y Condiciones de Los Servicios