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Realidad mundial:
Hepatitis viral: faltan políticas públicas
Hoy 19 de mayo se celebra el Día Mundial de la Hepatitis. El objetivo central es que se le dé a este mal la importancia que amerita. Mata a similar cantidad de personas que el Sida, sin embargo, no existen políticas públicas claras en el planeta para ponerle freno.
Oriana Olivos Marín
Bajo el lema "¿Soy el número 12?" se celebra este 19 de mayo el Día Mundial de la Hepatitis en todo el planeta. Esta frase no es antojadiza. Indica la gran incidencia de esta enfermedad en la población, porque en el planeta 1 de cada 12 personas está infectada con el virus B o C.
Según los expertos, la hepatitis B o C hoy constituye una verdadera bomba de tiempo a nivel internacional, ya que está considerada como una pandemia al igual que el sida. Las cifras son alarmantes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que al año se infectan más de 500 millones de personas, con un índice de mortalidad cercano al 20%.
Como se trata de una patología que no produce ningún síntoma al momento del contagio, pueden pasar años y décadas antes de que se manifieste el daño. Las consecuencias pueden ser nefastas. Entre ellas, la cirrosis hepática. Y eso no es todo. Por ejemplo, la hepatitis C es la primera causa de trasplante hepático en el mundo, y la B de cáncer. Se sabe que esta última patología recientemente se ha incrementado con fuerza.
Según la doctora Raquel José, de la Alianza Mundial contra la Hepatitis (World Hepatitis Alliance), entidad que convoca al Día Mundial de la Hepatitis, lo más grave es que la mayoría de los contagiados no sabe que está enfermo.
Esfuerzos mancomunados
A pesar de su alta incidencia en la población mundial, los especialistas coinciden en que aún no se le toma el real peso a la gravedad de esta patología. Comenta el doctor Alejandro Soza, presidente electo de la Sociedad Chilena de Hepatología, que la OMS recién está tomando en forma progresiva el problema en sus manos.
"Un estudio realizado por la World Hepatitis Alliance para la OMS muestra que las autoridades de salud del 80% de los países analizados consideran que la hepatitis viral es un asunto de salud pública urgente, cifra que alcanza al 100% en las naciones en desarrollo".
El estudio deja entrever una enorme disparidad en los recursos empleados en las medidas de prevención, control y tratamiento entre los diferentes países. También constata que uno de los puntos más débiles tiene que ver con el bajo nivel de conciencia y de conocimiento de la enfermedad por parte de los afectados.
La investigación, que se llevó a cabo entre marzo de 2009 y marzo de 2010, contó con la colaboración de 135 países de los 193 miembros de la OMS. "Desgraciadamente, Chile no figura entre ellos, lo que habla de la poca priorización que se le ha dado al tema", acota Soza.
Con el fin de darle el lugar que le corresponde a este mal, la Alianza Mundial de la Hepatitis instauró en 2008 el Día Mundial de la Hepatitis que se celebra cada 19 de mayo. "La razón fundamental radica en que esta patología no cuenta con el mismo nivel de respuesta política que se ha visto en los casos del VIH/Sida, la tuberculosis y la malaria, a pesar de que el número de infectados de forma crónica, así como el de muertos que provocan los virus de la hepatitis B y C, son similares".
Hasta el momento más de 200 ONG, pertenecientes a 62 países, están apoyando la campaña de la alianza. "Por ejemplo, en 2008 recibimos el apoyo de varios gobiernos, del ex Presidente Bill Clinton y del Presidente Barack Obama. Hemos logrado muchos avances que están cambiando las vidas de millones de pacientes", enfatiza Raquel José.
"En tanto -agrega-, el objetivo para 2010 es seguir aumentando el nivel de concienciación sobre esta enfermedad en todo el mundo y capitalizar las actividades junto a los 193 gobiernos miembros de la OMS con el fin de que se apruebe una resolución sobre estas patologías virales".
Asamblea mundial
Dice la experta que lamentablemente la piedra de toque para avanzar contra este mal ha sido la lentitud para establecer una acción coordinada a nivel global con el propósito de prevenir, tratar y controlar las hepatitis. "Por eso es que la Alianza, junto a la OMS, ha dedicado tanto tiempo en gestar apoyo a una resolución, que busca ponerle freno a la hepatitis, que se discutirá esta semana en la Asamblea Mundial de la Salud".
Como se trata de un problema mundial y de salud pública, la alianza, junto a otros países como Brasil, Colombia e Indonesia, ha realizado un fuerte lobby para que el tema se priorice en esta reunión.
De aprobarse este documento en la asamblea, se sentarán las bases, por primera vez en la historia, que permitirán elaborar un plano de acción internacional para prevenir, diagnosticar y tratar las hepatitis B y C. Asimismo, la resolución también apoya la idea del Día Mundial de la Hepatitis para promover un enfoque de acciones de concientización sobre estas enfermedades.
Chile no está al margen de este flagelo, aunque, según el Ministerio de Salud, las tasas nacionales están por debajo del promedio mundial. En tanto, las hepatitis con más incidencia son la A, B y C. "En los últimos tres años la primera ha experimentado un descenso, llegando en 2009 a 3,9 casos por 100 mil habitantes, siendo las regiones con más riesgo Iquique y Antofagasta. Respecto de la B y C, Chile es considerado como baja endemicidad.
Según la Encuesta Nacional de Salud del Minsal, la prevalencia de la hepatitis B es de 0,29%, y la de la C, 0,12%". Coincidiendo con las celebraciones mundiales, el Minsal desarrollará actividades de difusión dirigidas a la población con el fin de que se tome conciencia de la importancia de esta patología. También se busca reforzar las medidas preventivas.
Peticiones del Día Mundial de la Hepatitis a los gobiernos
Generales
Reconocimiento público de la hepatitis viral como problema de salud pública urgente; designación de una persona para dirigir una estrategia nacional del Gobierno; desarrollo de un algoritmo para la detección, diagnóstico, derivación y tratamiento de los pacientes; objetivos cuantificables para reducir la incidencia y prevalencia; metas cuantificables para reducir la mortalidad, y objetivos cuantificables para la investigación en hepatitis virales.
Particulares
Compromiso con un programa nacional de vacunación; estadísticas de la vigilancia efectiva y la publicación de la incidencia y la prevalencia nacional; compromiso para examinar los casos de buenas prácticas a escala internacional; compromiso para trabajar con grupos de pacientes en el diseño y aplicación de políticas; prestación de exámenes gratuitos y anónimos, y campaña de educación pública que alerte sobre el tema y reduzca el estigma asociado.
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