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Iniciativas país:
Este es el año en que hay que innovar
Publicado: Martes, 19 de Junio de 2012
Si bien aún hay muchos elementos por mejorar para crear un escenario que propicie la creatividad y el emprendimiento, en el país se están produciendo una serie de cambios que permitirían generar diferencias. No por nada 2013 ha sido anunciado como el año de la innovación.
Pamela Carrasco T.
La palabra innovación se repite como un mantra en cuanto seminario, conferencia o encuentro de negocio exista. Es que a nivel mundial hay un consenso de que si no estamos permanentemente innovando (de manera personal, dentro de las empresas o en el sistema público) es prácticamente imposible ser competitivo como país en un mundo cada vez más globalizado y exigente.
Pero una cosa es la teoría y otra es la práctica. Y si bien en Chile se han comenzado a dar pasos importantes en esta materia, al parecer aún falta "cambiar el chip" e instaurar una cultura que promueva la innovación y el emprendimiento en todos los niveles.
Los especialistas dicen que es justamente este factor cultural el más difícil e importante de cambiar.
Juan Manuel Santa Cruz, jefe de la división de Innovación del Ministerio de Economía, cree que a nivel de sociedad hay una incomodidad frente a quien actúa distinto. "Si innovar es esencialmente hacer las cosas de una manera distinta, quien innove tiene una barrera social al hacerlo, es visto como alguien especial, muy osado, a veces raro. Y por el contrario, el camino tradicional, no es cuestionado por nadie", dice.
Un punto en el que concuerda Conrad von Igel, director ejecutivo de InnovaChile de Corfo. A su juicio, la cultura chilena, pese a los esfuerzos, sigue teniendo un problema con el riesgo y con fallar en el intento de innovar.
"Necesitamos que esta percepción cambie. Y esto parte incentivando a las personas a romper esquemas y desarrollar su creatividad. Últimamente ha habido esfuerzos para incluir, por ejemplo, en las mallas curriculares de los colegios, instancias donde a los alumnos se les entreguen herramientas y los valores del emprendimiento y la innovación. Esta nueva mirada escalará a sus familias, a sus vecinos, para finalmente contagiar a su entorno. Tenemos claro que este cambio es lento, pero estamos avanzando", asegura.
Los pendientes
A nivel corporativo también hay camino por recorrer. En 2010 el Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad (CNIC) reveló que la poca innovación por parte de las empresas se debe a la falta de una capacidad interna que promueva que todos sus integrantes participen en la generación de nuevo conocimiento que pueda mejorar el negocio.
"Es vital generar estos espacios y por ello estamos haciendo esfuerzos, como el programa Gestión de la Innovación, que cofinancia a las empresas que deseen contratar entidades expertas para instalar una cultura organizacional pro innovación. También hemos querido potenciar los nexos con la academia para que parte del conocimiento e investigaciones de alta calidad que generan las universidades pueda ser transferido al mercado en mejores productos o servicios", dice Conrad von Igel.
Para Santa Cruz, es importante, valorar la diversidad en el mundo de los negocios, pues es ésta la que permite miradas desde distintos ángulos a un mismo problema. Y si a eso le sumamos "aceptación, empatía", entonces se tiene la combinación perfecta para resolver los complejos problemas a los que las empresas se enfrentan hoy.
"Hay que entender la innovación como un valor, significa ver que la solución de un problema del negocio puede venir perfectamente del portero de la empresa. Luego, ¿cuántas empresas aprovechan la oportunidad de que el portero les aporte con algo más que su tarea de portero?", se pregunta.
El año clave
Juan Manuel Santa Cruz dice que si 2012 es el "Año del Emprendimiento", 2013 será el "Año de la Innovación", donde habrá una serie de una serie de iniciativas contempladas para romper estas barreras culturales, que van desde aspectos de educación al mundo de los negocios.
El trabajo que se ha realizado hasta ahora se enfoca en profundizar la libre competencia y eliminar las trabas; mejorar los programas de apoyo a la innovación e invitar a un cambio cultural que nos permita atrevernos a crear cambios.
El experto del Minecon explica que el gasto en i+D como porcentaje del PIB en Chile es de sólo el 0,5%, frente al 2.4% que es el promedio de la OCDE. Los desafíos aquí van por aumentar recursos para I+D, tener más capital humano avanzado y lograr mayor traspaso de conocimientos desde la academia y centros de investigación al mercado.
"Para lo primero, tanto el año de la innovación como la nueva Ley I+D serán un avance importante. Lo segundo lo lograremos en la medida que los becarios de Becas Chile vayan regresando al país y que las postulaciones se mantengan en el tiempo", comenta.
Conrad von Igel, en tanto, dice que el Gobierno ha trabajado fuertemente a través de Corfo para conectar la I+D nacional a los actores internacionales a través de la llegada al país de Centros de Excelencia Internacional que trabajarán de la mano con universidades, centros de investigación y el sector privado.
"Incluso abriremos una nueva convocatoria en los próximos meses, con la que esperamos sumar ocho nuevos centros entre 2013 y 2014, ya sea institucionales como de empresas. Siguiendo en materia de innovación, otro hito será la entrada en vigencia de la nueva ley I+D, la que será más flexible para incentivar la inversión que hagan las empresas en proyectos de investigación y desarrollo", comenta.
Foros regionales
Recientemente acaban de finalizar los Foros Regionales de Emprendimiento e Innovación, en donde se le pidió a personas del sector privado y de la academia de todo el país que sacaran al pizarrón al Estado y contaran dónde estan teniendo trabas sin sentido. Hasta ahora, más de 750 personas a lo largo de Chile han dado ideas sobre qué debe hacer el Estado para apoyar sus proyectos.
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