|
Seguridad laboral:
Mayores estándares en los procesos constructivos
Los trabajos asociados a andamios y moldajes son de un elevado riesgo de accidentes, pero no presentan una relación directa con enfermedades profesionales.
Publicado: Lunes, 6 de Agosto de 2012
Un real aporte en la seguridad de los procesos constructivos se puede considerar la masificación de los nuevos sistemas de andamios y de moldajes que desde hace algunos años se están utilizando en el país, especialmente para la edificación en altura.
Osvaldo Villagrán, subgerente de Operaciones Preventivas del Instituto de Seguridad del Trabajo (IST), sostiene que estos sistemas de andamios y moldajes han introducido mayores estándares de calidad y seguridad en la ejecución de las obras y han reemplazado en muchos casos a los métodos tradicionales.
Lo cierto es que esta situación ratifica la tendencia de que la construcción en los últimos años presenta menores tasas de accidentabilidad respecto de otras actividades.
Aunque los factores que han influido son multicausales, incluyen generalmente elementos tales como la implementación por parte de las empresas de normas de calidad, seguridad y salud ocupacional en sus operaciones y procesos.
"Considerando este escenario general, los accidentes fatales y de mayor gravedad en el rubro de la construcción están relacionados preferentemente con las excavaciones, el contacto con la energía eléctrica, las operaciones donde existe uso de maquinaria, los golpes por caída de objetos y los trabajos en altura".
Riesgo de accidentes
Dentro de esta última categoría, las situaciones que más generan accidentes son las relacionadas con la caída de personas al trabajar sobre techumbres, andamios y otro tipo de estructuras elevadas propias de la construcción.
"Si bien el desplome de moldajes no es algo que se produce en forma frecuente, su ocurrencia normalmente genera accidentes de extrema gravedad. No obstante, los trabajos asociados a andamios y moldajes son de un elevado riesgo de accidentes, pero no presentan una relación directa con enfermedades profesionales", indica Villagrán.
Y agrega: "Su relación más bien se podría dar por la posible exposición de los trabajadores al ruido y sílice, debido al ambiente en que se efectúan los trabajos y/o por ciertas tareas específicas que podrían realizarse especialmente sobre los andamios, como cortar y aserrar ladrillos, perforación de hormigón, etc., o bien por tareas complementarias, tales como la limpieza de andamios y moldajes o la aplicación de productos desmoldantes sobre estos últimos".
Protección personal
Respecto a las medidas preventivas a considerar en el uso de andamios y trabajos con moldajes, destaca que, en primer lugar, se debe tener presente que este tipo de trabajos deben ser correctamente planificados y jamás improvisados, afectando su ejecución no sólo al avance de la construcción propiamente tal, sino también a la calidad final de la obra construida.
"Por otro lado, se requiere que los trabajadores sean aptos para laborar en altura física, para lo cual deben ser sometidos y aprobar los correspondientes exámenes médicos que los habiliten para trabajar en esta condición".
Desde un punto de vista operacional, específicamente en relación a los trabajos con andamios y moldajes, Osvaldo Villagrán señala que es fundamental que las empresas cuenten con los debidos procedimientos, que incluyan aspectos tales como la descripción de partes y piezas; las instrucciones de uso; los riesgos de accidentes, sus causas más probables y medidas preventivas, y la mantención y el cuidado de los elementos, aspectos que deben ser de conocimiento y aplicación por parte de los trabajadores, en tanto que la supervisión debe ser estricta en exigir su cumplimiento.
"En especial, en ambos casos es muy importante el uso de elementos de protección personal, particularmente en lo referido al correcto uso de arnés de seguridad y cuerda de vida y la adopción de posiciones y posturas correctas para efectuar el trabajo".
En definitiva, la introducción de estos nuevos sistemas de andamios y moldajes en los procesos de construcción ha sido un real aporte tanto en calidad, productividad y seguridad de esta actividad.
"No obstante, es conveniente recordar que la ocurrencia de accidentes es un hecho inequívoco de que hay cosas que no se están haciendo bien y, por lo tanto, aún queda trabajo pendiente que realizar en materias de prevención", concluye Osvaldo Villagrán.
Menos accidentes
En la última década, la tasa de accidentabilidad que presenta la construcción ha disminuido 43%, pasando de 10,2% el 2002 a 5,8% el 2011. Asimismo, la tasa de mortalidad de este sector ha tenido una tendencia a la baja (8,2 por cada 100.000 trabajadores durante el 2011), la que se encuentra por debajo sólo de actividades como transporte y minería, las que presentan un 18,8 y 13,4, respectivamente.
|