Domingo 16 de Diciembre de 2018

Prueba de manejo / Renault Zoe:
Con vista al futuro

En unos años, ya no escribiremos de cuántos km/l rinde un auto, sino que hablaremos de kW/h y todos sabremos de qué estamos hablando. Pero por ahora, todo es encantadoramente nuevo.  

Publicado: Miércoles, 20 de Agosto de 2014

Leonardo Mellado.

Subirse y manejar un Renault Zoe entrega sensaciones completamente diferentes a las que se tiene manejando un auto convencional. Por supuesto, la naturaleza eléctrica de la propulsión de este modelo hace de esta observación una perogrullada, pero de hecho es más que eso. Es la sensación sutil de que lo que este auto propone es lo que deberemos esperar de la industria automovilística en el futuro.

Algún día, todos serán así.

Pero comencemos por lo trivial. El Renault Zoe tiene un planteamiento similar en cuanto a dimensiones y público que el Clio. Es un auto eminentemente urbano -sus 4,08 metros de longitud lo hacen perfecto para estacionar y callejear-, pensado para un uso del día a día.

De hecho, su diseño no nos dice nada especial salvo pequeños detalles que denotan lo especial de su propulsión, pero la enorme mayoría de la gente lo verá por la calle como si fuera un auto más del segmento B. Tal vez, alguno note que es inusualmente alto para la categoría, a causa de que las baterías se encuentran bajo el piso, pero nuevamente no es una cualidad que voltee las miradas. 

En fin, el punto es que en un envoltorio que se mimetiza fácilmente en el medio urbano, el Zoe ofrece una amplia capacidad para cinco personas y todas ellas quedan bien holgadas. Y, mejor todavía, la posición de conducción es un poco más elevada que lo normal, de manera que la impresión es, poco más o menos, como la que se tiene en un monovolumen compacto.

Además, se las ingenia para entregar un maletero bastante bueno, de 338 litros, lo que mejora la practicidad del auto.

Según los instrumentos de a bordo (todos digitales), el alcance teórico con la batería completamente cargada es de 120 km. En principio, considerando los recorridos más habituales del conductor chileno, esta autonomía es más que suficiente para dar varias vueltas por cualquier ciudad del país a lo largo de la semana antes de recargar. En Santiago, tenemos claro que esa autonomía tendrá una duración menor por requerir  recorridos más largos y a menudo con pendientes, de modo que si bien para el día debería sobrar, la conveniencia de la recarga diaria se incrementa.

El motor eléctrico produce 88 caballos y es capaz de llevarnos hasta los 100 km/h en 13,5 segundos y a una velocidad máxima -autolimitada electrónicamente- de 135 km/h. Cuenta con suspensión de tipo McPherson delante y barra de torsión atrás, lo que nos demuestra la primacía del confort por encima de la deportividad en este modelo.

Una vez en marcha, lo que más sorprenderá al conductor de autos eléctricos primerizo es el silencio. A nosotros, que algo de experiencia ya teníamos en estos artilugios, no nos sorprendió eso, sino que además del silencio en la propulsión, el Zoe fuera tan calladito de pisada. Va de puntillas por el pavimento sin emitir sonidos de rodadura perceptibles desde el habitáculo.

La caja de cambios no tiene marchas. La palanca selectora tiene las clásicas P R N D, pero no existe el modo secuencial, pues la D es una marcha continua que nos llevará desde 0 hasta la velocidad máxima, como si fuéramos en un scooter. Lo más cercano a esa sensación es la que entregan las cajas de variación continua.

Lo mejor del motor eléctrico es que nos da el par máximo desde 0 rpm, lo que significa que podríamos salir pelando neumáticos de una forma propia de los mejores muscle car, pero el control de tracción lo impide y no nos dejará salir con pérdidas de adherencia. A pesar de todo, la capacidad de aceleración que tiene el ZOE de 0 a 50 km/h es espectacular, digna de coches de más de 200 caballos. Pero claro, esta aceleración se va desinflando progresivamente, lo que explica que al final la aceleración de 0 a 100 km/h sea más bien normal para el segmento.

Los frenos tienen un tacto distinto a los de un auto convencional, donde la primera zona del recorrido del pedal retiene el auto con el mismo regenerador de energía de las baterías, y en caso de necesitar una frenada más fuerte, entran en funcionamiento los frenos hidráulicos. Esa transición es imperceptible, pero la mordida de la frenada es potente, así que los primeros metros de manejo son útiles para regular la presión sobre el pedal.

Asimismo, la contención del sistema de regeneración por inercia hace que al levantar el pie del acelerador el auto parezca "enganchado" en una marcha baja, anulando rápidamente el impulso del auto.

En cuanto a la autonomía, la conclusión que se obtiene es que los 120 km de autonomía inicial son meramente hipotéticos y no deben ser comprendidos como si se tratara de la autonomía de un auto a gasolina. Esto, porque tras un recorrido de 9 km subiendo una pendiente muy suave, la autonomía bajó en solo 3 km. Luego, en un recorrido de unos 10 km en pendiente descendente fuerte y luego sobre terreno plano en autopista, la autonomía apenas se redujo en un par de km.

Pero, al hacer este último recorrido en sentido contrario, el alcance remanente se redujo velozmente a unos 65 km.

En conclusión, dependiendo de las circunstancias topográficas, el alcance real del Renault Zoe puede ser mucho mayor a lo declarado por los instrumentos inicialmente; o bien, mucho menor. Eso obliga al conductor a ser muy consciente del consumo, las posibilidades de recuperación de energía, de la velocidad y del recorrido que hará. Mucho más que en un auto convencional.

Al final, aprendimos que manejando de manera sosegada, pero sin perder el ritmo del resto del tránsito, podemos llegar bien a cualquier parte de la ciudad y sin preocupaciones por la autonomía. Y además, sin contaminar mucho.


Cómo se recarga el Zoe

Renault propone tres métodos de recarga: el normal, el acelerado y el rápido. Este último permite recuperar el 80% de la carga en apenas un cuarto de hora, mientras tomamos el café y vemos si perdió nuestro equipo de fútbol. Sin embargo, es más cara, porque además de su mayor consumo energético, hace sufrir un poco las baterías, lo que desaconseja su uso indiscriminado. En el modo más lento necesitará 9 horas para "recuperarse".

La renovación del 3008
El león ataca el mercado de los SUV
"No vamos a perder el liderazgo"
El guerrero urbano de Nissan
"Introduciremos la Plataforma Global de Subaru"
¿Cuándo serán todos los autos como estos?
Total actualiza su aplicación Asesor Lub para el parque automotor chileno 2016
Mayo cierra al alza en el mercado automotor chileno
Ford es el vehículo oficial de la "Copa América Centenario"
Publicidad | Hacemos esto… | Preguntas frecuentes | Cóntactate con nosotros |
 
© El Mercurio S.A.P.
Términos y Condiciones de Los Servicios