Sábado 24 de Agosto de 2019

Mercado chileno / Suzuki SX4 S-Cross:
Renovación esperada



Publicado: Miércoles, 17 de Diciembre de 2014

Leonardo Mellado

Mientras el mundo se inunda de crossovers de toda calaña, una de las marcas precursoras del género había permanecido en silencio. Hasta hoy, Suzuki había dejado que la competencia le hiciera difíciles las cosas, pero ahora, con el lanzamiento en Chile del nuevo SX4 S-Cross, pretende recuperar terreno.

Digamos desde ya que la designación SX4 pasa a un muy segundo plano. Apenas un letrerito en la trasera del auto la muestra, sobrepasado por la nueva designación S-Cross. Lo otro es que Derco tuvo la buena idea de descubrir no solo este modelo, sino también los paisajes de los alrededores del lago General Carrera en la Undécima Región en un recorrido largo, a veces tortuoso, pero siempre espectacular.

El modelo recrea las líneas de la generación que reemplaza sin buscar revoluciones. Tiene cinco plazas, 4,3 metros de longitud y muchas ganas de hacerle frente a modelos como el Nissan Qashqai, el Chevrolet Tracker o hasta el Hyundai Tucson.

En el plano estético, es suficientemente atrevido como para no resultar aburrido y suficientemente racional como para no caer en desgracia. La gran máscara domina un frontal dinámico con las obligadas tiras de ledes diurnos. Un nervio lateral recorre el perfil del vehículo, que porta unas bonitas llantas multirradio de 17 pulgadas. La zaga tiene unos grupos ópticos más o menos triangulares. Unos embellecedores de plástico imitan la presencia de placas metálicas de protección off-road.

Con la promesa de una conducción dinámica, espacio para toda la familia, bajos consumos y una gama de precios contenidos, Suzuki pretende que el nuevo S-Cross sea su columna vertebral de ventas. Con respecto al anterior SX4, es más ancho, alto y largo, y también gana varios enteros en capacidad interior y de carga. El maletero pasa de los 270 litros de la generación saliente a 430 litros.


Bajo el capó

El interior del nuevo Suzuki SX4 es sencillo y sobrio, pero muestra un diseño algo más pasional que pasados modelos de la marca japonesa. No es que los creativos nipones hayan desatado su locura, pero la instrumentación muestra una nueva pantalla multifunción en colores y unos mandos y asientos más envolventes. Un enorme techo panorámico con la apertura más grande de su clase da luz natural al habitáculo de las versiones más elevadas.

En cuanto a las motorizaciones, no hay más que una opción, un motor de 1,6 litros a gasolina que produce, tanto turbodiésel como gasolina. Tiene 115 HP y un par motor máximo de 156 Nm a 4.400 rpm. No se trata de un motor nuevo, pero sí convenientemente actualizado.

La caja de cambios es manual de cinco marchas o CVT, con lo que esta marca sigue la tendencia de varias de origen japonés de emplear este tipo de transmisiones en la búsqueda de mayores eficiencias de consumo.

A diferencia de la enorme mayoría de los crossovers, Suzuki ofrece versiones de tracción en las cuatro ruedas. El fabricante llama a este sistema Allgrip y, a juzgar por el tiempo dedicado a la exposición técnica del mismo, el artilugio es clave en el modelo. No es una tracción integral permanente, ya que normalmente solo propulsa las ruedas delanteras, a no ser que detecte pérdidas de adherencia, en cuyo caso transfiere par al eje trasero.

Cuenta con cuatro modos de funcionamiento: Snow, Sport, Lock y Auto. El modo Auto es la mejor opción en condiciones normales, en la que también se optimiza el consumo de combustible. En nuestro recorrido por la Patagonia, fue el indicado en las carreteras y caminos de ripio de buena calidad. En este modo de conducción, el vehículo marcha con tracción delantera, pero activa la tracción integral si es necesario hasta en una proporción 50/50.

En el modo Snow, la repartición del torque es de 70/30 regularmente, pero puede llegar a 50/50 de ser necesario. Se nos recomendó usar este modo cuando manejamos por caminos ripiados de menor calidad, donde la calamina y la velocidad pueden jugar alguna mala pasada.

Y en Sport, la repartición normal es de 90/10 y hasta 50/50, nuevamente según las circunstancias.

En la posición Lock, en tanto, la repartición es permanentemente de 50/50 hasta que se llega a los 60 km/h. Si se sobrepasa esta velocidad, el sistema pasa por sí mismo a modo Snow. Esta posición no la usamos en el recorrido. Sería ideal en condiciones de adherencia realmente baja, pues opera de manera similar, pero no igual que una low en una caja con reductora.

En todo el recorrido el sistema funcionó con tanta sutileza como eficacia, lo cual significa que el auto ofrece pocas sorpresas en términos de su estabilidad.

Las suspensiones, en tanto, tienen el recorrido lo suficientemente largo como para no dar panzazos, pero el auto no luce especialmente elevado y se cuida de exagerar su aspecto off-road.

Por lo demás, es un auto que en calidad de materiales muestra algunas mejoras, pero se mantiene en el rango de sus competidores. Al final, lo importante es que el cliente clásico de Suzuki se reencontrará con un modelo versátil y sencillo de entender (a excepción del sistema bluetooth, cuyo empleo exige leer el manual), que ofrece más que un croosover típico si se elige la versión con Allgrip; o bien, un hatchback práctico algo elevado, si se elige la versión sin tal sistema.

 

La renovación del 3008
El león ataca el mercado de los SUV
"No vamos a perder el liderazgo"
El guerrero urbano de Nissan
"Introduciremos la Plataforma Global de Subaru"
¿Cuándo serán todos los autos como estos?
Total actualiza su aplicación Asesor Lub para el parque automotor chileno 2016
Mayo cierra al alza en el mercado automotor chileno
Ford es el vehículo oficial de la "Copa América Centenario"
Publicidad | Hacemos esto… | Preguntas frecuentes | Cóntactate con nosotros |
 
© El Mercurio S.A.P.
Términos y Condiciones de Los Servicios