Domingo 26 de Mayo de 2019

Prueba de manejo / Discovery Sport:
El más nuevo de los Land Rover

En el asfalto o la arena, cero error. Manejamos el SUV que reemplazó al Freelander 2.  

Publicado: Miércoles, 22 de Abril de 2015

René Durney C.

Recién presentado hace un mes en Chile, el Discovery Sport es el más joven de la saga Land Rover. Su papel es reemplazar al Freelander 2 y poner un elemento de competencia en el segmento de los SUV Premium: la tercera corrida de asientos.

Y no se trata de un par de asientos para que viajen niños pequeños, como remarcó Rodrigo Espinoza, gerente general de Jaguar y Land Rover.

De hecho, no solo se trata de dos butacas tan cómodas como las otras cinco del habitáculo, sino de dos plazas que incluso pueden aumentar el espacio para las piernas de sus ocupantes, pues la segunda fila, dividida en un segmento de dos asientos y otro de uno, tienen la posibilidad de moverse longitudinalmente hasta 16 centímetros. Y si se trata de llevar solo carga tras los asientos delanteros, al abatir las dos filas de atrás, el espacio puede alcanzar los 830 litros. Es decir, con pasajeros o bultos, el nuevo Discovery Sport muestra una de las características de la versatilidad que se propusieron en la marca inglesa.


Sobriedad en el diseño

Sin apartarse demasiado de la genética de sus antecesores, el Discovery Sport guarda parte de sus angulaciones y cuadraturas. El frontal es muy expresivo, con una parrilla delgada bajo la línea del capó, pero con una gran superficie en la que se destaca el color de la carrocería. En la parte baja hay una rejilla de panal que deja pasar el aire para la refrigeración y los flujos de aire, mientras que en el centro destaca una bandeja protectora para los bajos y que redondea el ángulo de ataque de 25 grados. El ángulo ventral es de 21 grados y 31 el de salida.

La zaga es lo mejor logrado en términos de diseño, pues es muy sobria y elegante, con un gran portalón con apertura y cierre eléctricos, que es una gran solución dada la altura que alcanza en su recorrido al abrir. Solo hay que pulsar un botón en el borde y el portón se abate solo en un par de segundos.

En el centro y bajo la línea de cierre del portalón trasero hay una línea que termina en los extremos con dos luces reflectantes y antiebla y, bajo ellas, otra bandeja inferior que protege la carrocería en las maniobras de salida en terrenos angulados.

Las medidas exteriores son de 4.590 mm de largo; 2.173 mm de ancho; 1.689 mm de alto, y 2.741 mm de distancia entre ejes.


Lujo interior

El habitáculo está en el estándar de la marca y del segmento premium. Desde la versión de entrada SE, pasando por la HSE y la HSE LUUX (tope de gama), la calidad de los materiales, las telas y los cueros son óptimas. Dentro de los detalles curiosos, uno que solo se ha visto en Land Rover: el mando de los vidrios eléctricos y los espejos exteriores están en un rectángulo en el borde superior delantero de las ventanillas del conductor y el pasajero, es decir, al lado del vidrio lateral. No resulta fácil acostumbrarse a su operación, pues en el cerebro está archivada la posición que estos elementos tienen en casi el 99% de los autos del mundo: en la parte media, cerca del asa de la puerta. Según los ingenieros, no hay ningún problema con el agua de la lluvia y los terminales eléctricos cuando se debe abrir la ventana ocasionalmente. 

En el equipamiento de confort y seguridad a bordo se puede encontrar un sistema de frenado inteligente; dirección automática asistida eléctrica (EPAS); cambio inteligente de luces cortas y largas; alerta de cambio involuntario de carril, sensor de reconocimiento de señales de tráfico; de aproximación de vehículos, sistema de cámaras surround para las maniobras de estacionamiento, navegación satelital mediante GPS en la pantalla central y faros de encendido automático.

En la pantalla de 8 pulgadas que está ubicada en el centro del tablero se concentran los mandos para el control del clima a bordo, el equipo de audio (tiene 11 parlantes), el teléfono, la navegación satelital y la multimedia.

La versión tope de gama dispone de techo panorámico sobre las dos primeras corridas de asientos. No se abre al exterior, pero sí tienen una cortinilla contra el sol que se activa eléctricamente y cuyo repliegue es total. La luminosidad que inunda el habitáculo es intensa, lo que ayuda a crear una sensación de mayor amplitud en el interior. 


La seguridad

La novedad para el segmento no está tanto adentro, pues el nuevo Discovery Sport dispone de todos los sistemas de seguridad modernos, sino en un airbag exterior que ojalá nunca tuviera que usarse: uno para el peatón. Dispone de unos sensores ubicados entre la cubierta exterior del parachoques y la barra interior de este. Al detectar un atropello, un airbag se despliega en apenas 60 milisegundos desde la base del parabrisas y amortigua el golpe de la cabeza o el tórax del peatón contra las partes más duras de la carrocería del vehículo.


Bajo el capó

La oferta de motores para el Discovery Sport contempla tres versiones diésel de 2,2 litros y tres de gasolina de 2.0 litros. Todos son de cuatro cilindros y los gasolineros tienen 190 caballos de potencia y un par torsional de 340 Nm entre las 1.800 y las 4.000 rpm. Los petroleros erogan una potencia de 190 caballos y 420 Nm de torque.


Al volante

Probamos las versiones con motores a gasolina, en recorridos sobre autopistas, caminos secundarios con fuertes pendientes, suelos de tierra pedregosos y otros con una gruesa capa de arena fina y muy suelta. El escenario fue los alrededores de las Termas de Chillán y la ciudad de Concepción.

El manejo se torna muy agradable en la autopista y muy entretenido fuera del pavimento, especialmente en la arena, donde el Discovery Sport muestra todas las capacidades off road de su familia. En la ayuda electrónica al conductor, la asistencia para las fuertes pendientes resulta muy segura, pues el vehículo puede descender sin tener que usar los frenos y solo se retiene con la fuerza del motor, que se engrana automáticamente en la primera velocidad de la caja automática ZF de nueve velocidades.

La tracción permanente es de serie en todas las versiones, pero se desconecta automáticamente cuando el sistema detecta que no necesita de ella. Puede desengancharse desde la salida de la caja en el extremo delantero, evitando que el cardán que asiste a las ruedas traseras gire sin necesidad. La ausencia de giro evita el roce y el desgaste prematuro, al tiempo que reduce drásticamente el consumo de combustible.

El sistema Train Response permite seleccionar el tipo de suelo por el que se va a transitar. En la consola, bajo la pantalla central, está la botonera para elegir entre conducción normal/hierba, gravilla/nieve, barro, surcos y arena. La posición de las ruedas delanteras se refleja en una pantalla de control ubicada sobre la columna de la dirección, lo que es una inestimable ayuda para el conductor cuando tiene que avanzar o retroceder sobre una huella con surcos profundos.

A la hora de meterse al agua, la capacidad de vadeo es de hasta 60 centímetros. La profundidad del agua se monitorea a través de sensores ubicados en los espejos retrovisores.

El Land Rover Discovery Sport tiene un precio de entrada de 55.900 dólares. Sus rivales inmediatos en el segmento Premium son el Audi Q5 (US$61.000), el BMW X3 (US$52.900) y el Volvo XC60 (US$43.300).

El Land Rover Discovery Sport se fabrica en la planta Halewood, en Liverpool, Inglaterra.

 

La renovación del 3008
El león ataca el mercado de los SUV
"No vamos a perder el liderazgo"
El guerrero urbano de Nissan
"Introduciremos la Plataforma Global de Subaru"
¿Cuándo serán todos los autos como estos?
Total actualiza su aplicación Asesor Lub para el parque automotor chileno 2016
Mayo cierra al alza en el mercado automotor chileno
Ford es el vehículo oficial de la "Copa América Centenario"
Publicidad | Hacemos esto… | Preguntas frecuentes | Cóntactate con nosotros |
 
© El Mercurio S.A.P.
Términos y Condiciones de Los Servicios