Lunes 22 de Julio de 2019

Tecnología / Porsche:
Los secretos tras la victoria en Le Mans

En una carrera donde un auto tiene que ir al máximo durante tanto tiempo, la eficiencia y la durabilidad son las claves.  

Publicado: Miércoles, 22 de Julio de 2015

Leonardo Mellado, Desde Francia.

La victoria de Porsche en la última edición de las 24 Horas de Le Mans, donde sus 919 Hybrid ocuparon el primer y segundo lugar,  no fue un accidente. La tecnología de este modelo es el epítome de un desarrollo que parece entroncar con la esencia de la marca, con su historia y tradiciones.

La esencia del modelo que resultó victorioso, el Porsche 919 Hybrid, es su tecnología de propulsión híbrida que combinó un motor a gasolina de 2 litros de cuatro cilindros en V con una planta eléctrica alimentada por baterías de ion-litio que proporcionaba energía a las cuatro ruedas. Un sistema, dicho sea de paso, muy similar al que emplea el 918 Spyder de producción.

De acuerdo a ingenieros de Porsche, este sistema proporciona unos 1.000 caballos de fuerza, algo menos de lo que entrega la propulsión del Audi que ocupó el tercer lugar, del cual se rumorea que alcanza los 1.200 HP.

Una de las claves del éxito del modelo Porsche es que a pesar de ser menos potente, el sistema eléctrico del 919 recuperó y utilizó 8 megajoulios por vuelta, equivalentes a 2,22 kWh. Si se tratara de una planta eléctrica, esta produciría suficiente energía para abastecer a una casa de familia durante tres meses. En cambio, su competidor solo podía recuperar 6 megajoulios, de forma que no podía igualar la eficiencia energética del Porsche, factor esencial en una carrera de 24 horas de duración.

Más en detalle, el sistema de propulsión de este Porsche 919 híbrido es el resultado de la suma de todos sus componentes individuales y forma un conjunto eficaz: desde el motor de combustión a los sistemas de recuperación de energía, chasís y tren de rodaje, la aerodinámica y la ergonomía del piloto. El motor de combustión es un compacto de gasolina de cuatro cilindros en V. Tiene inyección directa y turboalimentación, con un régimen de revoluciones de hasta 9.000 rpm.

Además, el auto de Le Mans tiene dos sistemas de recuperación de energía. Fundamentalmente nuevo aquí es un sistema que recupera la energía térmica de los gases de escape a través de un generador eléctrico accionado por la corriente de gas de escape.

El segundo sistema híbrido consiste en un generador montado en el eje delantero que utiliza las fases de frenado para convertir la energía cinética en energía eléctrica. Las baterías de litio sirven como medio de almacenamiento de energía. Cuando el conductor necesita esta energía, un motor eléctrico acciona el eje delantero. Esto hace que el 919 Hybrid se convierta en un vehículo de tracción en las cuatro ruedas de forma temporal.

Así que todo se reduce a velocidad y eficiencia. Los Porsche consumieron menos combustible, por lo que necesitaron menos paradas y, por tanto, recorrieron más distancia, que es lo que en realidad hace que los autos ganen en este tipo de competencias.

Por ejemplo, los tres Porsche 919 híbridos pasaron 95 minutos y 36 segundos en los pits, mientras que el tiempo para el segundo mejor equipo que atendió tres autos (Audi) fue de más de 130 minutos.


El primer híbrido Porsche

Cualquiera creería que los sistemas de propulsión híbrida como el que usan los 919 Hybrid que ganaron en Le Mans son recientes. Pero no. A fines del siglo XIX, mientras estudiaba en Viena, Ferdinand Porsche fue contactado por Jakob Lohner, dueño de una fábrica de carros y carrozas de alta gama, que ya preveía cómo el naciente automóvil iba a acabar con la fuerza animal utilizada hasta entonces.

Tras algunos intentos con autos puramente eléctricos, ambos emprendedores concluyeron que la opción híbrida podía ofrecer mejores resultados. El resultado fue que en 1900 aparece el primer auto híbrido del mundo, el cual fue presentado en la Exposición Universal de París.

Bautizado Semper Vivus, el modelo tenía los motores eléctricos incluidos en la estructura de las ruedas (ver foto) y un pequeño motor a gasolina que tenía el objeto de animar un generador que producía electricidad para extender la autonomía de las baterías.

Por desgracia, el auto Lohner-Porsche sucumbió por sus costos de producción a la competencia de los cada vez más desarrollados motores de combustión, más baratos de fabricar.


Estadísticas clave

* La velocidad media del Porsche 919 Hybrid ganador fue de 224,2 km/h.

* La velocidad máxima en carrera de estos autos fue de 340,2 km/h.

* Se entregaron 1.896 litros de combustible al auto ganador.

* La caja de cambios del auto ganador realizó 25.293 cambios de marcha (hacia arriba y hacia abajo) durante las 24 horas.

* Casi no fue cambiada ninguna pieza de los autos durante la carrera. Después de salirse de la pista, al coche número 18 se le puso nueva nariz dos veces. Para el prototipo número 19, el equipo hizo una revisión de cubierta de motor preventiva y un cambio del alerón trasero a las ocho de la mañana, sin que perdiera nada de tiempo, ya que los cambios se realizaron cuando el safety car estaba en la pista.

* Durante las 24 horas todos los Porsche 919 Hybrid tuvieron una recarga de un litro de aceite.

* 13,5 gigabytes de información por auto fueron transmitidos a los boxes durante las 24 horas.

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